When we look around at the times we are living in the world we could get real doubtful and insecure about where things are headed. But thank God we don’t stop there, we never cease to turn our eyes upon Him and things that are eternal. As we look forward to the 2019-20 school year we know that He has a divine plan for this school, for each one of our staff members, and for each and every student we have. We count it a privilege to serve within the Lincoln lighthouse, work together with parents, and together envision the education of the students.

“Because of the Lord’s great love we are not consumed, for his compassions never fail. They are new every morning; great is your faithfulness. I say to myself, ‘“The Lord is my portion; therefore I will wait for him’” (Lamentations 3:22-24)

Cuando vemos alrededor los tiempos que estamos viviendo en el mundo podríamos ponernos dudosos e inseguros acerca de hacia donde va. Pero gracias a Dios no paramos ahí, nunca dejamos de fijar nuestros ojos en El y en cosas que son eternas. Al contemplar el año escolar 2019-20 sabemos que El tiene un plan divino para este colegio, para cada miembro del staff, y para cada uno de nuestros alumnos. Lo consideramos como un privilegio serve dentro de este faro, Lincoln School, trabajar juntamente con los padres, y juntos visualizar y lograr la educación de los alumnos.

“El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota. Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad! Por tanto digo: El Señor es todo lo que tengo, ¡En él esperaré!” (Lamentaciones 3:22-24)